Galletas de Jengibre un poco tarde
La navidad quedó congelada, en la heladera...
Una masa de galletas de jengibre esperaba desafiante cada vez que abría la heladera de mi casa y pedía ser horneada. Día tras día llegaba cansada de trabajar, y volvía a cerrar la puerta sin sacarla del congelador. Hasta que tuvo que llegar enero y el día 3 llegó el momento de trabajar esa masa.
La preparación en sí fue sencilla, harina, especias y otras cosas fueron amasadas y la masa final fue colocada en el congelador en espera, el momento de cortar las formas fue lo complicado.
Buscando en la bolsa de moldes, no encontré ninguno con figuras humanas, ositos, botitas, pinitos, corazones, pero no tenía uno que asemeje a la silueta, y tener masa de galletas de jengibre sin hombrecitos de jengibre, no era concebible. Consigo un molde de papel descargado de la página web que tenía la receta, coloco mi masa sobre el mesón y simplemente se pegó, así es, era la masa más pegajosa de galletas con la que alguna vez había trabajado."Añada harina", decían las instrucciones, pero no era suficiente, pizcas y pizcas y seguía más llena de masa, hasta que logré dar la consistencia adecuada para poder estirar la masa entre 2 hojas de papel encerado y congelarla 10 minutos para luego cortar.
Hornear 15 minutos y luego decorar. Fue la primera vez que preparé un glasé real con claras y limón, un poco de colorante y a decorar galleta por galleta. Con lo paciente que soy, fue todo un desafío mantener la misma intensidad de flujo de glasé en cada una de las galletitas, decorar pino por pino, con verde, pompas rojas y borde blanco, fue todo un desafío. El toque final fueron esas 3 pobres figuras de hombrecitos de jengibre que quedaron graciosos.
